El tesoro de la Educación

Ayer tuve la oportunidad de poder asistir a la conferencia que César Bona, único maestroCESAR BONA--490x578 español candidato en 2014 a los Global Teacher Prizetambién conocidos como “los premio Nobel de la enseñanza”, dio ayer para Aula Cultural de El Norte de Castilla en el auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid.

El auditorio estaba abarrotado. Docentes, educadores, trabajadores sociales, estudiantes de magisterio, padres, etc. se dieron cita para escuchar “La educación según César Bona: el mejor maestro”.

A las 20:00h César entra en escena. Un tipo normal y corriente. Comienza su charla desde el principio, desde que, como todos nosotros, era un joven a punto de presentarse a la selectividad sin una idea clara de qué carrera hacer. Elige una de las que le gustaban, más por factores económicos que por gusto. La acaba y, nuevamente, como cualquier joven, comienza a mandar currículos a diestro y siniestro hasta que sin quererlo acaba en un aula delante de 50 ojos. En ese momento empieza todo, algo cambia ¡chip! y en la mente de este docente aparece la vocación, la necesidad de cambiar e innovar algo, la importancia del papel, en palabras de Bona, de cambiar el mundo.

Como muchos docentes empezó dando patadas por colegios concertados, privados y públicos. Y de las experiencias de todos ellos, así como de las experiencias previas como alumno, se fue forjando el profesor que es hoy.

Muchos pensaréis… “pues un profesor más”. Puede ser. Sin embargo, en palabras de una compañera, para César:

Todo lo que es un problema de educación, lo ve, lo piensa, lo resuelve y lo convierte en un nuevo proyecto con alumnos motivados

He ahí la diferencia entre un maestro y un buen maestro.

Durante la conferencia aparecieron tres palabras que se repitieron y que personalmente he llamado “Las tres P de la Educación“:

PASIÓN: Por lo que haces, por lo que crees, por lo que realmente quieres conseguir.

PERSEVERANCIA: Por lo que realmente vale la pena, y para que valga la pena, a pesar de muchas opiniones en contra, tienes que llegar al final.

PLACER: Tienes que disfrutar de lo que haces, y no sólo tú, sino también tus alumnos.

Estas tres palabras confluyen en el AMOR. Amor por enseñar, amor por tus alumnos, por tus compañeros y ser amado por lo que haces.

Durante la conferencia salieron temas tan interesantes como:

La creatividad, tan olvidada (desgraciadamente) en muchos casos.

Como experimento, este profesor pidió a sus alumnos que definieran la forma de ser de un niño. Entre otras palabras salieron creatividad y curiosidad. Palabras que no salieron para definir a un adulto. Debemos tener claro que si queremos niños creativos y curiosos, nosotros también tenemos que serlo. Acercarnos más a su mundo, y no que ellos se acerquen al nuestro.

El tema de las emociones, tan en boga hoy en día. Tanto maestros como padresEducation debemos tener en cuenta que las emociones y estados de ánimo influyen a la hora de aprender. Un niño es mucho más emoción que conocimientos.*

“Lo que para ellos era trivial, ver a los niños felices, para Andrea era extraordinario”.**

La importancia de ESCUCHAR  a los alumnos, porque también tienen mucho que decir, mucho que enseñar y nosotros podemos aprender mucho de ellos.

Abramos las puertas de la escuela para que entren los niños, pero también para que salgan sus ideas.

La angustia del docente por seguir el currículo, las prisas a final de curso por acabar el temario… Y a veces, no nos damos cuenta de que hay muchas cosas que no están en los libros, sino a nuestro lado, y no las vemos.

Apareció también Finlandia y su increíble sistema educativo que todos quisiéramos para nosotros. Es curioso, nos fijamos en los sistemas educativos de los países nórdicos y luego no tenemos ni idea de qué proyecto está llevando a cabo al otro lado de la pared nuestro compañero.

Es necesario desterrar la idea de “cada maestrillo tiene su librillo” y fomentar la comunicación entre los compañeros, compartir los proyectos e ideas y olvidar esa tendencia tan arraigada de “esta idea tan genial es mía, me la guardo para mí y mis alumnos”.

Habló de la importancia de EDUCAR y de los EDUCADORES. Ser mejores personas individual y colectivamente, en relación a nuestra labor en la comunidad, en la sociedad en la que vivimos. Educar e inspirar para la vida y no sólo para aprobar exámenes.

La necesidad de reconocer nuestra labor docente ya que sin ella la evolución de una sociedad no puede ocurrir.

Para finalizar, recalcar que al fin y al cabo nuestra labor, que cada día deber ser mejor, va dirigida a

Los niños que no son los adultos del futuro, sino los habitantes del presente, de la sociedad actual

Foto obtenida de “El Norte de Castilla”

* Recomiendo ver el documental “Educar para fabricar ciudadanos” de Redes

** Hago referencia a una anécdota que contó sobre una alumna que tuvo en prácticas.

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